En este mensaje, el Pr. Sergio Korell parte de una enseñanza clave de 1 Pedro 3:7:
“Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo.”

Este versículo nos recuerda que nuestra vida espiritual no está desconectada de nuestras relaciones cotidianas. Al contrario: la forma en que amamos, respetamos y cuidamos a nuestro cónyuge impacta directamente nuestra relación con Dios.
Así como nuestra relación con Dios modela todas nuestras relaciones, también ocurre al revés: el trato que tengo con mi esposa o esposo revela y condiciona mi relación con Dios.
El mensaje nos desafía a revisar no solo lo que oramos, sino cómo vivimos, cómo hablamos y cómo honramos al otro en lo diario.
La oración no es solo palabras hacia el cielo; es una vida coherente que respalda esas palabras.
Cada día somos llamados a dejar que la Palabra de Cristo esté presente en nuestras decisiones, conversaciones y vínculos. Este mensaje propone tres movimientos esenciales:
- Vivir con sabiduría en el matrimonio, buscando entender antes que exigir.
- Honrar al otro como coheredero de la gracia, no como rival ni adversario.
- Dejar que el Espíritu Santo transforme nuestra manera de amar, para ser mejores esposos, mejores padres y mejores hijos.
Cuando Cristo transforma nuestras relaciones, transforma también nuestro hogar.
Si este tema te interpela —ya seas casado, soltero o estés acompañando a otras familias— te invitamos a profundizar escuchando el mensaje completo.
Cuando Cristo ocupa el centro, nuestras relaciones dejan de ser una carga y se convierten en un espacio de gracia, crecimiento y testimonio.
Que este mensaje te anime a construir vínculos marcados por el amor, el respeto y la presencia viva de Jesús en tu hogar.
